|
!Aquel pan moreno¡ |
| Ya que tratamos de dar a conocer
los hábitos alimentarios de las gentes de Avellaneda y pueblos vecinos,
consideramos interesante explicar el proceso de: siembra, recolección y
fabricación del "
pan". Sí, digo siembra y recolección de "el pan"; ya que se iba a: sembrar, regar, segar, trillar, aventar ect, ect " el pan", en expresión belleguina; o sea, el trigo. Se conseguía la harina de dos tipos de trigo: el sembrado a finales de otoño en las tierras de secano, llamado: cogorro o mocho y que apenas tenía rebarbas la espiga y el candeal, también llamado " tremesino", que se sembraba, en los linares de regadío, a principios de primavera. Bien labrada la tierra con las yuntas de vacas, y abonada con el abono natural de los ganados; eliminando, a mano, las malas hiervas- siempre quedaban muchas, sobre todo : correhuelas, cenizos y gatunas. Éstas eran un suplicio para la mano izqda, a la hora de segar, ya que con ella se cogía el manojo, hasta que suficientemente grande se depositaba en el suelo formando gavillas. Normalmente con tres; y con tres gavillas se ataba un haz. Con diez haces se hacía una carga, que colocada en la albarda del borrico o caballo se transportada a la era, para una vez allí toda la siembra, extendida en círculo, un día del caluroso agosto se trillaba, con parejas de vacas, caballos o borricos; separando el grano de la paja, lanzando al alto la mies trillada, ayudados con horcas y palas, girando contra el viento la horconada y al llevarse la paja aquel, el grano caía a los pies del aventador, quedando en montones separados: paja y grano. Venía después el ritual de medir el montón de grano, para saber las fanegas cosechadas. Con la cuartilla y el celemín se llevaba a cabo el proceso. Cuatro celemines, una cuartilla. Cuatro cuartillas una fanega. Tres fanegas, un quintal. Un quintal, cien kilos. ( La cuartilla, el celemín y el quintal, fueron medidas de áridos castellanas hasta la implantación del sistema métrico; pero su uso ha seguido en activo mucho tiempo, incluso hoy en día se pueden escuchar, muy frecuentemente, expresiones en fanegas . Tal ocurre en la actualidad con la moneda- Peseta- Euro) . El grano era llevado a las troges, que eran una especie de cajón grande de madera, sin tapa, instalados en los sobraos o altillos de las casas y que servían para mantener recogido el grano y no dejar que se esparramara. Quien no disponía de troges pues lo mantenía en sacos o simplemente hecho un montón en el sobrao, sobre la madera, de la que normalmente estaba hecho el suelo. Cuando la harina para amasar se iba terminando, se llenaba un costal de grano, se avisaba al molinero y éste pasaba con su retahíla de borricos a recogerlo para llevarlo al molino y molerlo. El molinero se cobraba su trabajo en especie. Según los kilos molidos, sacaba una cantidad con el " cuezo", que era una especie de cazo o medida para tal menester. En el hoy ya desaparecido molino-En proceso de reconversión para otros fines- Usando el agua como energía, cayendo por la canal desde el depósito hasta la turbina, ésta movía todo el sistema. Desde las piedras o muelas que trituraban el grano hasta el cedazo que tamizaba la molienda y separaba el salvado de la harina, llevando cada cosa al saco correspondiente. Una vez terminado el proceso de nuevo el molinero repartía las makilas a sus dueños. Fabricación del pan Cuando se iba terminando el pan
de la última hornada, se dedicaba un día a amasar.
|
|
Volver a / Index / Ir a El Cocinero |